¿Qué es un servicio web?
El Consorcio Mundial de la red (W3C) establece que un servicio web es un sistema de software diseñado para soportar interacción interoperable máquina a máquina sobre una red (Zader, 2016). Los servicios web están basados en protocolos y estándares abiertos, además de que pueden ser desarrollados e implementados en una gran variedad de lenguajes, lo que les hace altamente interoperables.
Los servicios web que manejan información geoespacial (también conocida como “información geográfica” o “información espacial”) reciben el nombre de geoservicios, y han sido desarrollados principalmente por el Open Geospatial Consortium (OGC) desde el año 1994.
Cada geoservicio está compuesto por su propio conjunto de operaciones (también llamadas “métodos”), que permiten a las aplicaciones cliente interactuar con este. Otra característica que cabe destacar es que, aunque su uso más común es la consulta de mapas e información, también pueden ser utilizados para su actualización o para la resolución de cálculos geoespaciales complejos (como la transformación de coordenadas), entre otros usos.
Los geoservicios son una parte vital de las Infraestructuras de Datos Espaciales (IDE), ya que constituyen el medio principal por el que se comparte y accede a la información, permitiendo que múltiples clientes puedan utilizarla al mismo tiempo.
Existe una importante diversidad de geoservicios, y algunos más se siguen desarrollando por parte del OGC. Los más comunes en relación con su uso son:
Los geoservicios implementan una arquitectura de comunicación mediante redes computacionales. Los que están integrados al Portal Nacional utilizan la Internet, que es una red pública, pero hay otros que podrían utilizar redes privadas o locales de acceso restringido.
Adicionalmente, es aconsejable contar con una velocidad de transmisión de datos acorde a las necesidades, ya que, si la cantidad de datos que se requiere transmitir es muy grande y la velocidad de transmisión es baja, seguramente no podrán utilizarse los geoservicios, toda vez que para prevenir fallas en la transmisión, la mayoría de ellos tienen tiempos límite para cada petición, y cancelan la transacción cuando estos son superados; por el contrario, si son pocos los datos a transmitir y se destina una gran velocidad de transmisión, también se podría incurrir en un desperdicio de recursos, aunque para fines prácticos aplica el adagio popular de que “siempre es mejor que sobre y no que falte”.
Los geoservicios funcionan a partir de direcciones en la red, mejor conocidas como URL (acrónimo de Uniform Resource Locator). La URL base de un geoservicio incluye la información del servidor donde está alojado, la ruta y nombre del geoservicio, y opcionalmente otra información, como el tipo o la versión del protocolo que se desea utilizar (imagen 1). Estos datos de conexión se proporcionan a la aplicación informática para que pueda acceder a los geoservicios.
Imagen 1. Ejemplo de URL base de un geoservicio WMS.
Se conoce como geomática a la “disciplina que engloba las Geociencias con la integración y aplicación de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC)” (CAMe, 2018). El uso de los geoservicios requiere al conocimientos de geomática, para que el usuario sea capaz de manipular las herramientas básicas de los SIG e interpretar la cartografía. En la actualidad existe una amplia variedad de contenidos en la Internet que facilitan el aprendizaje gratuito de dichos conocimientos, desde nivel básico hasta avanzado, por ejemplo:
Se requiere contar con una aplicación informática que implemente los protocolos necesarios para enviar las peticiones al geoservicio y procesar los datos que este genera como respuesta (imagen 2).
Imagen 2. Esquema de peticiones a un geoservicio WFS (IGM, 2021).
Las aplicaciones más adecuadas para el manejo de la información de los geoservicios son los denominados Sistemas de Información Geográfica (SIG), a los cuales pertenecen aplicaciones como QGIS y ArcGIS, entre otros. Este tipo de aplicaciones están preparadas para el manejo de la información geoespacial y cuentan con herramientas que facilitan su visualización y análisis.
Existen también aplicaciones que se ejecutan mediante los navegadores web, y que cuentan con capacidades de visualización e incluso edición de información geoespacial (conocidas como Web Mapping), como ArcGIS Online y Carto. La mayoría de los organismos cartográficos en el mundo cuenta en sus portales oficiales con al menos una aplicación web personalizada para la visualización de la información que produce, pero cabe señalar que no todas tienen la capacidad para manejar geoservicios distintos a los ya integrados en la aplicación.
El INEGI cuenta con varias aplicaciones de tipo Web Mapping, pero la que se considera de uso general es el Mapa Digital de México en línea (con capacidad para los servicios web WMS, WMTS y WFS). Así mismo, pone a disposición de los usuarios de forma gratuita la versión de escritorio (es decir, que se instala y ejecuta en el equipo de cómputo del usuario), la cual incluye capacidades avanzadas de edición y análisis de información geoespacial.